Spóndilus, la hija del mar que hierve
Juan
Pablo Serrano Neira
El fenómeno de El Niño afecta desde el norte del litoral de Colombia hasta el centro de la costa peruana, Ecuador es el país que posee el frente costero de mayor impacto, el núcleo del embate es la cuenca del rio Guayas, ninguna zona del océano Pacífico sufre la magnitud de inundaciones y colapsos tan marcados.
La concha Spóndilus, es un molusco marino que habita frente a las costas de Ecuador, en la confluencia de la corriente cálida que proviene del norte y la fría de Humboldt que asciende desde el sur, cuando el mar se calienta, se multiplica la concha, anuncio de llegada de lluvias; hay evidencia de su uso en los principales centros arqueológicos de América.
Una hipótesis sostiene que la importancia en el mundo andino de Guapondelig – Paucarbamba – Tomebamba, surgió aparejado al dominio de las redes de comercio de la concha, también llamada Mullu, que se obtenía en las cálidas aguas frente a Manabí, se la procesaba en los talleres artesanales ubicados entre Salango y Santa Elena.
Por la vía del territorio hoy conocido como Cuenca, se desplazaba el preciado material, desde tiempos inmemoriales, hacia los Andes centrales de Perú, Bolivia, Chile y Argentina; el molusco era un elemento de importancia mayor al ser usado como: exquisito ornamento de joyería de las élites, además empleado en ofrendas ceremoniales agrícolas, funerarias y religiosas, llegando a ser considerado alimento de los Dioses.
A diferencia de la bellísima concha Spóndilus asociada a la fertilidad y la abundancia, bioindicador milenario de la llegada de lluvias, aguaceros y del diluvio, hoy existen equipos e instrumentos sofisticados, que monitorean con sensores remotos y satélites, permiten conocer en tiempo real, la situación climática, muchos de ellos de acceso personal mediante teléfonos celulares; ante la llegada del suceso climático, admira nuestra vulnerabilidad como sociedad por: olvido de la historia, mediocridad de liderazgos, ausencia de planificación, falta de sensibilidad, baja capacidad de respuesta, carencia de cultura de prevención; asombra como una ciudad de la vulnerabilidad de Guayaquil, no posea un elemental radar del clima.
Es a partir de 1982-83 que se inician las
investigaciones sobre El Niño, con un conjunto de estudios técnicos, se
profundizan en 1997-98, los datos técnicos de pluviometría son escasos
y se remontan cuando mucho 50 años atrás, lo cual es poco significativo, en el
presente la ocurrencia del evento climático, ha permitido complementar estudios técnicos con datos históricos que posibilitan reconstruir
los catastróficos sucesos con todo detalle hasta 1877; y,
en líneas generales, mucho muy atrás en la colonia, estableciendo
un ciclo de retorno del fenómeno de alrededor de 15 años y patrones sistémicos
que se desatan con los catastróficos
aguaceros e inundaciones.
Hay una visión maniquea de la historia que ha negado
protagonismo a los fenómenos naturales, poniendo todo el énfasis en los seres
humanos como motores de la historia, sin embargo, cada vez salen a la luz
hechos y evidencias que la cuestionan.
Referencias
1.- Las Culturas marinas
https://historiagastronomia.blogia.com/2008/030801-las-culturas-marinas.php
2.- Juan Pablo Serrano Neira, " Spondilus, la hija del mar que hierbe", Artículo publicado en Diario El Mercurio, noviembre 8 2026
https://llecturas-cihapa.blogspot.com/2020/12/concha-spondylus.html
3.- Collar de Mullu Colección Museo Andino
https://www.instagram.com/p/Db8ADkxEd-A/?img_index=5
4.- Figurillas ceremoniales de Concha
Spondilus
https://www.instagram.com/p/Db8ADkxEd-A/?img_index=7
5.- Diario El Universo, reportaje de lluvias en Guayaquil , 26 octubre 2026
https://www.youtube.com/shorts/FjjJnB_1tH8
6.- Astrovia, Análisis comparativo de El Niño
https://www.youtube.com/watch?v=I0U59agWSxo&list=PLPhfq5KdYD9s






Comentarios
Publicar un comentario