Gobernar desde la Bilis
Vivimos tiempos revueltos, el ataque sin justificación alguna de EEUU e Israel contra Irán, luego que se afirmó, meses atrás, el éxito total de los bombardeos para destruir la infraestructura nuclear iraní, el establecimiento de una mesa de negociación, con supervisión internacional, sin embargo, el 28 de febrero, se dio inicio a una guerra que no sabemos cómo evolucionará mucho menos su conclusión; la respuesta de Irán, ha sorprendido, ampliando el teatro de operaciones al golfo pérsico y a la península arábiga, a todos los países que han establecido alianzas de cooperación con sus agresores.
USA es la mayor potencia bélica de
la historia, en términos militares no es factible una confrontación, es una
guerra asimétrica, ergo, se manifiestan una serie de tácticas elaboradas
minuciosamente en más de 30 años de preparación, que conducen a prolongar el
conflicto, ampliando su determinación no solo en el campo militar, sino en la
esfera económica – financiera, comunicacional, relaciones internacionales y en
la política interna de USA.
Estamos ante un conflicto regional con repercusiones mundiales impredecibles, el control del estrecho de Ormuz en el golfo pérsico y la amenaza de control del estrecho Bab el - Mandel que permite el acceso al Mar Rojo, han alterado por completo los mercados bursátiles de todo el mundo, no solo es el sobresalto en los mercados de petróleo, gas y energía, es variación del flujo de las cadenas de suministros: Navieros, fertilizantes, semi conductores, turísticos, inmobiliarios, aéreos. 2
Sun Tzu, estratega militar, filósofo chino que escribió hace más de 2500 años “El
arte de la guerra “detalla los fundamentos del conflicto, de la victoria y la
derrota.
La banalización del poder y la
guerra, han llevado a Trump y Netanyahu, a sumergirse en los pantanos, seres
oscuros, henchidos de prepotencia, sin la menor observancia de límites, la
guerra como extensión de la política, pero además estupenda opción de negocios,
terreno de impudicia.
¿Cuál es la estrategia de la guerra
para los autoproclamados gendarmes del mundo, para los “defensores “de occidente?
El Ecuador, como país pequeño ha
mantenido una tradición de respeto al derecho internacional, el no
alineamiento, con las grandes potencias, la no adscripción a las partes en conflagración,
la prudencia ha sido, el signo; mantuvimos un servicio exterior de
sólida formación, regido por los altos intereses nacionales; pero nuestro
presente es distinto, sorprende la
degradación que vivimos, las relaciones internacionales impulsadas desde los
flujos o reflujos de la bilis y los humores, sin el más peregrino análisis
geoestratégico, o debo decir la política internacional como extensión de
intereses privados de negocios, o el dócil servilismo, solo así encuentra lógica, la posición asumida, sin el
menor beneficio de inventario, sumergiéndonos en conflictos de impredecibles consecuencias,
que no, nos corresponden.
Es más, emulando a Trump y
replicando la guerra de medio oriente en nuestras fronteras, declarando la
guerra comercial a Colombia en procura de influenciar en su proceso electoral,
declarando la guerra interna a los enemigos, disponiendo su liquidación, instrumentalizando
la justicia en una borrachera de odio, alcalde por alcalde.
No se puede hacer política
internacional en nombre propio, mucho menos ser consecuencia del estado de ánimo,
en una democracia, el servicio exterior es piedra angular del estado, más en
tiempos revueltos, en donde se ha desatado una guerra de impredecibles
consecuencias.
¿Y si la amenaza de una
conflagración nuclear avanza?
¿Y si USA fracasa en la guerra asimétrica,
como sucedió en Vietnam y Afganistán?
¿Y si Trump pierde las elecciones de
mitad de período?
¿Y si tenemos dificultades con la
generación de energía y requerimos aquella que nos suministraba Colombia?
¿Y si el principal socio comercial
de exportaciones no petroleras de Ecuador, China, simplemente estornuda, ante
las torpezas de nuestra política exterior?
En tiempos revueltos, la diferencia la hacen gobernantes con gran capacidad de análisis, y capacidad prospectiva, pródigos en construir sinérgias, conocedores de la historia de los fracasos y las tragedias de las guerras, consientes de sus límites, de sus responsabilidades, de su transitoriedad al haber recibido la delegación temporal del poder que les entregaron sus mandantes, gobernantes que además poseen 3 cosas fundamentales: Prudencia, Prudencia y Prudencia.
Juan Pablo Serrano Neira
Referencias
1.- Editorial publicado en diario El Mercurio , de Cuenca - Ecuador , en la página editorial el 22 /03/2026
2.- https://www.facebook.com/reel/3876499662651694



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